#EnCorto
La prolongada ausencia del presidente Andrés López, a raíz de su confinamiento por el contagio del coronavirus, sumada al comportamiento de algunos integrantes de su gabinete, fue aprovechada por sus opositores para generar la percepción de un peligroso vacío de poder, que fue creciendo como una bola de nieve, ante la falta de información que contrarrestara rumores fatales.
El presidente, conocedor del arte de la política, pero también de la comunicación sabe perfectamente que, en ambos terrenos, como en todos los aspectos de la vida, los vacíos se llenan, y el vacío provocado por su ausen...