Popularidad no es aprobación y su aprobación es mediana.
En los últimos dos años ha quedado más que claro que Andrés ha hecho mucho para uno de los indicadores clave de su gobierno.
¿Hablamos de empleo, crecimiento económico, seguridad, salud o educación?
NO.
La mayor parte del trabajo de Andrés ha sido para mantener su popularidad.
Todos los días el narciso presidente se despierta y corre a escuchar el sonido de su voz, se para frente a todos y habla sin ningún guión, razón ni lógica, la idea es simple: necesita saber que sus palabras son repetidas y sus mentiras desmembradas.