Mis 90 días en la 4T.
Es evidente que el lector podrá darse cuenta de manera expedita que mi relación con el Magis, mi jefe, no sería ni de lejos, vaya, ni siquiera mediana. Bueno, podría yo llegar a decir que me odiaba tiernamente, pero no lo diré porque no me consta. Nunca me lo dijo.
El punto es que durante el mes de diciembre 2019 escribía las instrucciones que me enviaban después del Gabinete de Seguridad vía Telegram —porque WhatsApp es muy inseguro y Telegram sí es confiable, según la férrea 4T—, en un formato de tarjeta para entregarse a las instituciones de la administración pública que hubieran recibi...