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#PolíticaFicción Ya domamos la pandemia

Por @DonVocero

El presidente está jugando un juego de canallas y no sé si se saldrá con la suya. Fiel a su costumbre de ocultar la verdad (así como lo hizo con los contratos de los segundos pisos, con los presupuestos, con su salario de dirigente partidista, con el financiamiento de sus viajes), él y su más reciente aliado Hugo López-Gatell han manipulado el proceso de conteo de víctimas de la más reciente pandemia (SARS-CoV-2 o COVID19).

| Opinión

El presidente está jugando un juego de canallas y no sé si se saldrá con la suya. Fiel a su costumbre de ocultar la verdad (así como lo hizo con los contratos de los segundos pisos, con los presupuestos, con su salario de dirigente partidista, con el financiamiento de sus viajes), él y su más reciente aliado Hugo López-Gatell han manipulado el proceso de conteo de víctimas de la más reciente pandemia (SARS-CoV-2 o COVID19).

Ya habíamos dado cuenta del subconteo de víctimas en el artículo https://www.conxiones.com/opinion/274-covid-19mx-o-la-estrategia-de-hacerse-pendejo.

Solo que hoy vengo a contarles de un juego doblemente macabro que en el que están enrolados en el gobierno federal. Me atrevo a decir que no es un problema de salud, sino de dineros. Ahora me explico.

Empezaré por decir que el COVID19 ya  dejó de ser algo lejano, una estadística de China, España o Italia, y se ha convertido en algo próximo, donde le pegó a un amigo, a un familiar o como es mi caso: a un vecino.

Conozco a Doña Consuelo desde mis 5 años, con sus hijos salía a jugar, a pasear en bicicleta. Nos conocíamos desde hace muchos, muchos años. El día de ayer doña Consuelo falleció de COVID19.

Como es pertinente, hablé hoy con sus hijos, mis amigos, para darles el pésame y obvio están muy dolidos, porque vieron por última vez viva a su mamá hace una semana, dicen que hablaban al hospital diario, a veces tenían suerte que los atendieran y les dieran el estado de salud de la señora. Las más, el teléfono sonaba y nadie respondía.

Uno de sus hijos era sospechoso de tener la enfermedad fue hace casi 3 semanas a visitar a su mamá, a saludarla, ella le dio la bendición, recuerda. Dice que en su trabajo le detectaron fiebre y le hicieron una prueba rápida, salió positivo, el médico le dijo que esas pruebas no eran 100% seguras y que mejor fuera al IMSS por una incapacidad.

Mi amigo llega al IMSS, para empezar, tiene un grande letrero en la puerta que dice que NO HAY CAMAS, y lo pasaron a un cubículo, donde lo evaluaron, en efecto, traía la temperatura levemente alta, pero sus pulmones estaban sanos, su respiración era normal, y no tenía ningún otro síntoma. El médico le dijo que “tenemos órdenes de emplear las pocas pruebas que nos mandan en pacientes sumamente graves, estamos haciendo pruebas en 1 de cada 5 pacientes, hacerte una prueba sería un desperdicio, te recomiendo que te aísles 15 días”.

Entonces mi amigo les dice: “ok, entonces: ¿me da una incapacidad por favor?. A lo que el médico le dijo: “La administración nos tiene prohibido dar incapacidades para pacientes sospechosos, dicen que andan muy cortos de dinero y que tienen indicado dar incapacidad solo a pacientes que estén hospitalizados, además, la prueba rápida positiva no es válida ante el IMSS”.

Ahí está el detalle: El gobierno no hace pruebas porque son caras (El único epidemiólogo del mundo que recomienda NO hacer pruebas es Gatell), las pruebas (como todo en la vida)  tienen posibilidad de dar falsos positivos o falsos negativos. Además de eso, ya hemos hablado de que el Gobierno no tiene dinero, imaginemos que 250,000 personas salen positivas, a esas 250,000 el IMSS les tendría que pagar un 70% de su salario de acuerdo a la ley, el gobierno no tiene dinero para eso (pero sí tiene dinero para un tren, una refinería o un aeropuerto).

Para ser más claros: El IMSS no aplica pruebas porque no tiene dinero, no acepta que alguien más haga pruebas y cuando alguien quiere hacérselas pues no hay y como no está confirmado que estés enfermo, no te pueden dar incapacidad y te mandan a trabajar.

Mi amigo de la infancia sospecha que él contagió a su mamá aquél día que le besó la mano al despedirse y contagió a otros 4 compañeros de trabajo ya que tuvo que volver a trabajar (por motivos estrictamente económicos).

Mi amigo creía en todo lo que decía el presidente, hay que salir, no pasa nada, estamos venciendo la pandemia, tenemos ventiladores para todos.

Hoy el sabe que el hospital cuenta con 5 ventiladores y solo se los ponen a los casos más graves. Su mamá empeoró hace 3 días, se desocupó un ventilador hasta ayer por la mañana, la intubaron y desgraciadamente fue a hacerle compañía a sus otras dos queridas vecinas (Mi mamá y doña Ramoncita) allá arriba, donde los dolores se olvidan y donde el tiempo no transcurre, las tres grandes amigas ya están juntas, charlando como todas las mañanas. Junto con ella partieron esta semana mi médico de toda la vida (jubilado que escuchó el llamado de López a regresar a trabajar),  otro médico conocido del IMSS y 10 personas más.

Por mientras, quienes nos quedamos aquí nos toca alzar la voz, decirlo fuerte y decirlo claro: El gobierno no está haciendo su trabajo. 

Estamos en manos de personas de una negligencia criminal, que tuvieron meses para prepararse y decidieron convencer a millones de que no pasaba nada.

Juntos haremos historia decían, ya la hicieron, sus nombres se escribirán en las páginas negras de la ignominia. La pandemia no está domada, ni lo estará en corto tiempo.


@DonVocero

La Mafia del poder no se crea ni se destruye, tan solo se transforma Neoliberal Senior. Columnista en #CoNexiones #LegiOnLine

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