#TrasLaVerdad
Tras el asesinato de más de una docena de tamaulipecos, el presidente López se dedica a seguir dividiendo a los mexicanos con sus disparatados comentarios, voltea hacia otro lado para evitar que el pueblo de México critique su incapacidad, insensibilidad e insensatez ante la violencia “institucionalizada en su gobierno”.
Antes que atender el grave problema de la violencia, se convierte en vocero del accidente del Metro y gestor de empleos para los de la tercera edad en centros comerciales, o bien, insiste en desaparecer organismos autónomos que le estorban en su reinado. No cesa en ofender...