La gente estaba cansada de la corrupción, de tanto robo y de tanta “pinche tranza” es entendible que se volcara hacia una opción nueva.
Pero a todas luces, esta no era una verdadera opción, un ligero análisis del discurso, de las propuestas, las personas y los intereses era necesario para demostrar que no eran opción, ni siquiera un cambio, pero es así como siguieron vendiéndose.