Comunismo y religión, armas de manipulación en manos equivocadas.
Existen innumerables publicaciones que recogen como fue la niñez y juventud de Andrés Manuel López Obrador, de cómo se sentía atraído por la figura histórica de Benito Juárez y más tarde se inició en la lectura de la filosofía marxista, de cómo jugaba asiduamente al béisbol y, motivado por sus convicciones católicas en ocasiones ejercía de monaguillo.