A Kewe le gustan mucho las camionetas, le gusta transportarse cómodamente.
En febrero de 2016, Kewe decidió cambiar su camioneta por una nueva, y decidió que merecía consentirse, así que se compró una camioneta BMW, la encargó con características muy precisas, de colores y equipo.
El precio fue de un millón de pesos, así que decidió contratar un arrendamiento.
Durante algunos años la disfrutó mucho hasta que llegó el 1º de diciembre de 2018, y por motivos de seguridad decidió dejarla de usar, así que contrató una pensión muy lujosa y cara para guardarla.
Durante 2019 siguió pagando el arrendamiento de su camioneta, más la pensión, y además cayó en cuenta que ese tipo de bienes se deprecian todos los meses, así que decidió anunciarlo para venta en el SegundaMano.
Para anunciarla, le pidieron un precio, y a Kewe le pareció lógico pedirle al Presidente de la Asociación de Colonos, que valuara su camioneta. Algunos no entendieron por qué el Presidente de la Asociación de Colonos sería el indicado, ya que no se dedica a las ventas, y mucho menos de camionetas de lujo, es más, ni siquiera tiene una, pero bueno, así es Kewe de terco.
Al poco tiempo, Kewe recibió una carta de BMW, recordándole que la camioneta estaba bajo un contrato de arrendamiento, y que no la podía vender, por el simple hecho de que no era suya; a Kewe eso no le importó.
El tiempo sigue pasando, y cada mes, la camioneta vale menos (por depreciación), le cuesta el arrendamiento y la pensión, ¡pero además no la usa!!!
Un día uno de sus hijos se enferma, y Kewe no tiene dinero para llevarlo al doctor y comprar medicinas, con todo y que Kewe les cobra una mesada a sus hijos (tiene muchos), para poder vivir en su casa.
Así que, como no ha podido vender su camioneta, decide rifarla!!!
Kewe es muy brillante.
Anunció la rifa con los vecinos de la colonia, hasta que volvió a recibir una carta por parte de BMW, diciéndole que no podía rifar la camioneta, porque no era suya.
Como Kewe es muy brillante, ideó un plan maestro:
Vender 150 boletos con un precio de 10 diez mil pesos, y entregar un premio de 1 millón de pesos al ganador (equivalentes al valor de la Camioneta), y así tendría una ganancia de 500 mil pesos, así que volvió con el anuncio de su rifa.
El vecino de Kewe, al enterarse de la Rifa, lo fue a visitar y le dijo: –Mira Kewe, yo trabajo como Jefe de Seguridad en una Empresa, y me acaban de pagar 1 millón de pesos que le debían, así que aquí te dejo un cheque por el millón de pesos que necesitas para el premio–rKewe le agradeció el gesto.
Así que Kewe ya tenía el premio que iba a entregar, así que solo le faltaba conseguir quién le comprara esos boletos tan caros, todo mundo le dijo que estaba loco; reiteramos que Kewe es muy brillante, así que invitó a cenar a los novios de sus hijas, y los amenazó que si querían seguir saliendo con sus hijas, tenían que comprar boletos para la rifa.
Kewe se fue a dormir con una gran sonrisa, ya que:
- Logró quedarse con su camioneta.
- Rifará un premio de 1 millón de pesos.
- Su vecino le regaló ese 1 millón pesos.
- Venderá 150 boletos de 10 mil pesos, y recibirá 1.5 millones de pesos.
- Los novios de sus hijas se comprometieron a comprar 100 boletos.
Solo quedaron pendientes algunos cuestionamientos en la mente de su hijo:
- ¿Por qué mi Papá no tiene dinero, sí yo le doy mi mesada puntualmente?
- ¿Por qué tiene que hacer una rifa con la foto de su camioneta en el boleto?
- ¿Por qué no usa su camioneta, sí de todos modos la está pagando con nuestra mesada?
- ¿Por qué gasta dinero en una pensión cara para guardar la camioneta, sí aquí tenemos lugar en la cochera?
- ¿Por qué el vecino le regala 1 millón de pesos para el premio, sí ese dinero no es suyo, es de la empresa para la que trabaja?
- Sí la Rifa es tan atractiva, ¿por qué extorsiona a los novios de mis hermanas para que compren boletos?
- ¿Sabrá que la camioneta, cada día vale menos por depreciación?
Todo le quedó claro al hijo de Kewe, al día siguiente que abrió el periódico y leyó que el Sr. López estaba organizando una rifa.
Sigue a kewe en twitter: @BoTotes