Me honra en esta ocasión presentar el primer escrito erótico de un invitado a este espacio, que es tuyo y mío.
Te invito a leer...
INSOMNIO
El aroma de su piel lo inquieta y no lo deja dormir.
El delicioso olor despierta el fuego en su ser, lo consume, lo aviva.
Viéndola a su lado, la piel morena, la sinuosidad de su figura, el contorno enmarcado por su ligera y suave bata.
Despacio sus manos se deslizan por sus piernas mientras sus labios rozan su vientre.
Ella puede sentir los cariños y caricias, mientras sus labios bajan y sus manos suben hasta encontrarse en su flor de pasión, la cual besa delicadamente.
Entre gemidos y temblores ella despierta, y se entrega a sus apasionados besos y caricias.
Sus manos lo toman del cabello para guiarlo.
Ella tiembla, sus muslos y vientre se tensan, su respiración y latidos se aceleran, mientras su sangre hierve.
Con sus labios y dedos la va llevando más y más al punto de ebullición hasta que ella le pide más.
En un encuentro ardiente y apasionado, él va llegando más y más adentro buscando tocar su corazón y saciar la sed de ella.
Caderas a un mismos ritmo, bocas que se encuentran y manos que se recorren, la sangres de ambos se concentra más y más en el punto donde sus cuerpos se vuelven uno.
Ella es quien despierta su fuego y es en ella donde él lo puede apagar.
A cada instante se vuelve más profunda, ardiente y apasionada su devoción por ella, buscando hacerla estallar de emoción.
En medio de la noche con fuerza y firmeza la lleva hasta el punto que ella desea, hasta que ambos estallen juntos en sensaciones y sentimientos que solo ocurren cuando ambos se entregan entre ellos.
Ella es su templo al que le entrega su ofrenda más preciada.
Ella es la mujer a quien quiere hacer sentir y en quien ser sentido.
Apagado el fuego del deseo y la pasión de ambos, ella se acurruca en sus brazos para dormir lo que queda de la noche, mientras escucha su corazón latir por ella.

Autor:
Maduro Intenso