2018 fué el año del Bicentenario del Natalicio de Ignacio Ramírez Calzada, el nigromante.
2019 fue el año del Caudillo del Sur, Emiliano Zapata Salazar.
2020, el Año de Leona Vicario, Benemérita Madre de la Patria.
2021 será el año del narco.
Hablemos del futuro, ya hemos hablado en este espacio de la brutal crisis económica que golpeará a las finanzas mexicanas, de la contracción de las finanzas mexicanas que han dejado en la calle a 2 millones de trabajadores de la economía formal y a poco más de 7 millones de la economía informal, aunado al desprecio, casi criminal, a las casi 2 millones de MyPyMes que emplean al 73% de mexicanos. No se espera nada bueno.
Habrá hambre en todo lugar, el crimen aumentará en todo el país, en pocas palabras estaremos peor (sí, es posible estar peor).
Fitch Ratings comenta en su reporte de las finanzas mexicanas que “Para 2021, se contempla que el GF registre una reducción, en términos reales, de 5.8% con respecto a lo presupuestado en 2020; ascenderá a MXN1.8 billones. Con excepción de las Aportaciones Fderales que muestran un incremento de 2.3%, el resto de los componentes del GF presenta reducciones en relación al PPEF2020; las Participaciones Federales (PF) disminuyeron 3.2%, los Convenios de Descentralización y Reasignación 20.4%, los Subsidios 39.8%, y los recursos destinados a Protección Social en Salud 100%. La eliminación de los recursos a Protección Social en Salud dentro del GF se debe a la decisión del Ejecutivo Federal de reorientar el manejo de los recursos a través del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) que sustituye al Seguro Popular”.
Preguntémonos, ¿quién o quiénes tiene una estructura bien organizada, disciplinada que ejecuta órdenes sin cuestionarlas? ¿qué tipo de empresa o compañía puede ayudar a las familias mexicanas en su hora más difícil? ¿Quién puede ayudar a poner orden ante el eminente abandono del Estado?
La respuesta la encontraremos en el México oscuro, solo las poderosas y bien armadas estructuras del narcotráfico pueden proteger a los ciudadanos mexicanos de la creciente delincuencia. Ya hemos escuchado suficientes historias de narcotraficantes golpeando a ladrones comunes, castigándolos a batazos en las nalgas, o de ejecutados con cartulinas con el típico “aquí no roba nadie”. Al final del día los carteles mexicanos tienen ventas netas de entre 19,000 y 29,000 millones de dólares cada año. Es decir, son negocios más rentables que PEMEX y CFE juntos.
El 2021 representará una oportunidad inmejorable para que los señores del narco se presenten como los grandes proveedores de alimentos a los más necesitados. Díganme ustedes, ¿a quién apoyará más la población?, ¿a un gobierno que les quita la oportunidad de trabajar y les miente todos los días, o a quien sin pedir nada a cambio (por el momento) les da una despensa con la canasta básica cada 15 días?
Por supuesto que la gente trabajará de halcón, de tapadera o de mula para que la droga siga fluyendo y las despensas sigan llegando.
¿Y qué decir de las campañas electorales? El 2021 se renovarán 15 gubernaturas, pero los empresarios están tratando de salir a flote por la falta de apoyos y las donaciones por “debajo de la mesa” a los políticos serán muy escasas. ¡Oh! ¿y ahora quién podrá defendernos?
Los mismos que entregan despensas y dan seguridad van a cambiar la percepción o el sentido del voto. Aquí las opciones son varias:
- Pueden cobrar el favor de la despensa que han entregado durante el año.
- Pueden pagar los votos parael candidato de su elección.
- Pueden robar urnas de sectores donde un candidato tenga más apoyo.
- O simplemente van a repartir dinero a la entrada de la casilla
Cómo quiera que sea los dados están tirados. El vacío de autoridad que está dejando el presidente López será increíblemente bien aprovechado por el crimen organizado.